Ninguna entidad estatal cubana parece escapar de la crisis generalizada en la isla. En 2023, recorrer el Acuario Nacional de Cuba es como caminar por cualquier calle de cualquier provincia: decadencia e inflación.
La instalación fundada en 1960, fue creada como centro de ocio y aprendizaje sobre la naturaleza marina. Sin embargo, con el paso de los años es evidente el desgaste de la infraestructura y la ausencia de variadas actividades infantiles, parte importante del público que asiste al acuario.
El 9 de octubre de 2021 el Acuario Nacional, ubicado en Miramar, en La Habana, abrió nuevamente al público tras diez meses de cierre debido a la pandemia.
La institución informó que los visitantes podrían disfrutar de exhibiciones de paisajes marinos-costeros, del parque infantil y de juegos didácticos-recreativos; pero las reseñas de la prensa independiente indicaron lo contrario.
Los reportes señalaron «tristeza», «suciedad», escasez de ofertas gastronómicas y mal cuidado de los animales del recinto.
Casi dos años después existe un ligero cambio en el panorama: hay comida, pero, ¿a qué precio?















